Frases como «Es normal, todas lo pasamos» pueden ser dichas con buena intención pero han silenciado durante años a miles de mujeres que llegaba a la consulta agotadas, con déficit de hierro (anemia) y miedo a salir de casa los días de menstruación.

Existe una diferencia importante entre lo que es frecuente y lo que es normal. Un sangrado que obliga a cambiar la compresa, copa o el tampón cada hora, que mancha sábanas por las noches, que genera mareos o que lleva a una mujer a faltar al trabajo o al instituto no es normal y tampoco deberíamos aguantar en silencio.

¿Qué es el sangrado menstrual abundante?

El sangrado menstrual abundante (también llamado menorragia) no es solo tener una menstruación «intensa». Tiene criterios concretos que los profesionales de salud utilizan para identificarlo.

Hablamos de sangrado abundante cuando:

  • La menstruación dura 7 o más días de forma habitual.
  • Se empapan compresas o tampones en menos de 2 horas durante varias horas seguidas.
  • Se expulsan coágulos de sangre del tamaño de una moneda de 50 céntimos o más grandes.
  • El sangrado interfiere con la vida diaria: ejercicio físico, estudios, trabajo, salidas con amigos, sueño, etc.
  • Se ha diagnosticado anemia (falta de hierro en sangre) relacionada con la menstruación.

La mestruación no debería ser un acontecimiento que paralice la vida de nadie.

¿Cuándo sospechar que hay algo más?

Hay señales que no siempre reciben la atención que merecen: el 50% de las mujeres con una coagulopatía (un trastorno en la forma en que la sangre coagula) presenta sangrado abundante desde su primera menstruación, la menarquia.

Dicho de otra manera: si la primera vez que vino la menstruación ya fue una experiencia intensa, con mucho flujo o con síntomas como mareos o necesidad de cambiarse con mucha frecuencia, eso merece comentarlo con el médico, matrona o profesional de la salud correspondiente.

Otras señales que pueden acompañar a un trastorno de coagulación no diagnosticado son:

  • Sangrados nasales (epistaxis) frecuentes, presentes en entre el 38% y el 63% de las afectadas.
  • Sangrado de encías al cepillarse los dientes (hasta en el 35% de los casos).
  • Hematomas que aparecen sin golpe claro o que son desproporcionados al golpe recibido.
  • Sangrado prolongado o difícil de controlar tras una extracción de muela, una cirugía o un parto.

Estas señales, juntas o por separado, proporcionan una información valiosa para comentar con tu médico.

Las coagulopatías más frecuentes detrás del sangrado abundante

Aproximadamente el 20% de las adolescentes con sangrado menstrual abundante tiene una coagulopatía subyacente. Esa cifra sube al 33% entre quienes llegan a urgencias o están hospitalizadas por la intensidad del sangrado. No es un fenómeno raro, aunque lo parezca.

Enfermedad de Von Willebrand

La enfermedad de Von Willebrand (EVW) es el trastorno de coagulación más común en mujeres. Afecta al 0,6-1,3% de la población general, pero entre el 5% y el 24% de las mujeres con sangrado abundante la tienen. Es decir, está muy sobrerepresentada en este grupo.

El factor de Von Willebrand es una proteína que actúa como «pegamento» para que las plaquetas (las células que tapan los vasos sanguíneos cuando se dañan) hagan su trabajo. Cuando falta o no funciona bien, el sangrado tarda más en detenerse.

La EVW puede heredarse de un familiar, aunque a veces los síntomas no se han reconocido en la familia porque nadie lo ha estudiado. Es una condición tratable, no una enfermedad grave si se maneja correctamente.

Hemofilia y portadoras

Durante mucho tiempo se pensó que la hemofilia era «una enfermedad de hombres». Esa idea ha causado un daño silencioso, las mujeres portadoras del gen de la hemofilia también pueden presentar síntomas, y el más frecuente en ellas es precisamente el sangrado menstrual abundante.

El dato es contundente, el 66,7% de las portadoras de hemofilia tiene sangrado menstrual abundante.

Las portadoras tienen niveles reducidos del factor de coagulación correspondiente (factor VIII en la hemofilia A, factor IX en la hemofilia B), lo que puede no dar síntomas en la vida diaria pero sí hacerse evidente cuando llega la menstruación.

Trastornos de la función plaquetaria

Las plaquetas son las células de la sangre responsables de formar el primer «tapón» cuando hay una herida. En algunos casos, las plaquetas están en cantidad suficiente pero no funcionan correctamente. Esto también puede causar sangrado menstrual abundante.

Algunos de estos trastornos tienen nombre específico (como la trombastenia de Glanzmann o el síndrome de Bernard-Soulier), pero otros son más difusos y se detectan a través de pruebas funcionales de laboratorio. Son menos conocidos, pero no por ello menos importantes.

El problema del retraso diagnóstico

Aquí está uno de los datos más dolorosos, el retraso diagnóstico para estas condiciones puede ser de entre 2 y 6 años.

Años en los que una adolescente ha tenido anemia, ha faltado a clase, ha tenido miedo de que le venga la menstruación, ha sentido vergüenza, ha tomado medicamentos que no eran los adecuados, o directamente ha aprendido a “aguantar» y silenciar lo que le pasaba.

Y sin embargo, la Sociedad Americana de Ginecología y Obstetricia (ACOG) lleva más de 15 años recomendando que toda adolescente con sangrado menstrual abundante sea evaluada para descartar la enfermedad de Von Willebrand. A pesar de eso, menos del 20% de las adolescentes que deberían recibir ese estudio, lo reciben.

Hay un problema sistémico de reconocimiento, no de falta de tratamiento.

Cómo se estudia: pruebas y proceso

Si un profesional de salud sospecha una coagulopatía, el proceso de estudio no es complicado ni doloroso. Empieza con una historia clínica detallada con preguntas sobre cómo es la menstruación, si hay síntomas en otras partes del cuerpo, si hay antecedentes familiares de sangrado anormal.

Después, se solicitan análisis de sangre específicos:

  • Hemograma completo (para detectar anemia y ver el número de plaquetas).
  • Pruebas de coagulación básicas: tiempo de protrombina (TP) y tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPA), que miden la eficacia del sistema de coagulación.
  • Niveles de factor de Von Willebrand y su actividad funcional.
  • En algunos casos, pruebas de función plaquetaria.

Es importante saber que estas pruebas pueden dar resultados variables según el momento del ciclo y el estado hormonal. Por eso, en casos dudosos, pueden necesitarse análisis repetidos. Un resultado normal en una sola muestra no siempre descarta el diagnóstico.

Tratamientos

Estas condiciones tienen tratamiento. No hay que resignarse.

Dependiendo del diagnóstico y de las características de cada persona, los tratamientos disponibles incluyen:

  • Ácido tranexámico:un medicamento que ayuda a que los coágulos no se disuelvan demasiado rápido, reduciendo el sangrado. No es hormonal y puede usarse en adolescentes.
  • Desmopresina (DDAVP): un fármaco que estimula la liberación del factor de Von Willebrand desde los vasos sanguíneos. Es especialmente útil en la EVW de tipo 1.
  • Anticonceptivos combinados(pastillas con estrógeno y progestina): Reducen el sangrado y se usan no solo como método anticonceptivo, sino como tratamiento ginecoló
  • DIU de levonorgestrel: libera una hormona localmente en el útero, reduciendo de forma muy significativa el sangrado menstrual.
  • Concentrados de factor VWF o factor VIII/IX:en casos más severos, se administran directamente en la vena para reponer el factor que falta.

Ojo porque el ibuprofeno, los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y la aspirina son medicamentos que inhiben la función plaquetaria y pueden empeorar el sangrado en personas con trastornos de coagulación. También debe evitarse el DIU de cobre, que tiende a aumentar el flujo menstrual.

El tratamiento adecuado puede cambiar completamente la calidad de vida.

¿Cuándo pedir ayuda?

Si identificas dos o más de estas situaciones, es razonable pedir una evaluación para descartar un trastorno de coagulación.

  • Tengo la menstruación durante 7 días o más y el flujo es abundante.
  • Cambio la compresa, la copa o el tampón en menos de 2 horas durante varias horas seguidas, o me levanto por la noche a cambiarme.
  • He tenido anemia alguna vez, o me han dicho que tengo el hierro bajo.
  • Tengo (o alguien en mi familia tiene) un trastorno de coagulación diagnosticado.
  • He sangrado mucho tras una extracción dental, una cirugía o una herida.
  • Tengo sangrados nasales frecuentes, moratones sin causa clara o sangrado de encías al lavarme los dientes.

No hace falta tener todos los síntomas. Con que reconozcas una o dos de estas señales, merece la pena consultarlo con tu médico.

Vivir con una menstruación abundante puede ser agotador, física y emocionalmente. Muchas mujeres y chicas adolescentes pasan años pensando que son «demasiado sensibles» o que su cuerpo simplemente «funciona así”.

El sangrado menstrual abundante tiene causas identificables. Las coagulopatías son una de ellas, y son más frecuentes de lo que se reconoce. Hay pruebas para detectarlas y hay tratamientos que funcionan.

Pedir ayuda es el primer paso para mejorar tu calidad de vida.

 

Referencias:

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  • Zia, A., Jain, S., Kouides, P., Zhang, S., Gao, A., Salas, N., Lau, M., Wilson, E., DeSimone, N., & Sarode, R. (2020). Bleeding disorders in adolescents with heavy menstrual bleeding in a multicenter prospective US cohort. Haematologica, 105(7), 1969–1976. doi.org/10.3324/haematol.2019.225656
  • Jacobson, A. E., Vesely, S. K., Koch, T., Campbell, J., & O’Brien, S. H. (2018). Patterns of von Willebrand Disease Screening in Girls and Adolescents With Heavy Menstrual Bleeding. Obstetrics and gynecology, 131(6), 1121–1129. doi.org/10.1097/AOG.0000000000002620
  • VanderMeulen, H., Arya, S., Nersesian, S., Philbert, N., & Sholzberg, M. (2022). What have we learned about the patient’s experience of von Willebrand disease? A focus on women. Hematology. American Society of Hematology. Education Program, 2022(1), 631–636. doi.org/10.1182/hematology.2022000391

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